Erick Posada, padre de dos estudiantes del programa Reality Changers, ha dedicado su vida a la educación. Él y su esposa Adriana nacieron y se criaron en Guadalajara, México, y ambos fueron los primeros en sus numerosas familias en obtener un título universitario. Para ellos, la educación no fue solo un logro, sino una puerta a un mundo de posibilidades, abierta únicamente a través del sacrificio.
Así que cuando se convirtieron en padres de Naomi y Liam, sabían exactamente lo que querían darles a sus hijos: esa misma puerta, pero más ancha.
Un paso hacia el futuro

Cuando Erick y Adriana se mudaron a Estados Unidos, tuvieron que empezar de cero profesionalmente. Erick trabajaba en el turno de noche en fábricas mientras estudiaba inglés durante el día. En aquel entonces, vivían en el Área de la Bahía y les preocupaba el futuro de sus hijos. “En el barrio donde vivíamos, había más gente que se unía a pandillas que la que se graduaba”, explica Erick. “Queríamos algo diferente para nuestros hijos, algo mejor para nuestra familia”.”
Erick visitó San Diego y vislumbró oportunidades para el futuro de sus hijos. Si bien el costo de vida era más elevado, la ciudad contaba con escuelas de mayor prestigio y una mayor variedad de universidades y centros de formación profesional. Él y Adriana se mudaron rápidamente a San Diego con un objetivo claro: asegurar que Naomi, de cuatro años, y Liam, de un año, tuvieran acceso a la universidad.
Construyendo una base de disciplina y propósito
Durante toda su etapa en la escuela primaria y secundaria, Naomi y Liam escucharon el mismo mensaje de sus padres todos los días: La educación importa. Erick y Adriana animaron a sus hijos a definir sus aspiraciones profesionales e hicieron hincapié en el trabajo que supondría alcanzar esas metas. “Esto es un proceso”, les decía Erick, “un proceso largo”.”
Erick trabajó en diversos empleos para mantener a su familia: primero en una fábrica de cartón, luego como técnico de lavavajillas y, más tarde, como repartidor. Adriana costeó la educación de los niños, sus actividades extraescolares y sus compromisos comunitarios. Mantuvo rutinas diarias de disciplina y compromiso: deberes antes del fútbol, responsabilidad antes del ocio, constancia por encima de todo.
Descubriendo Reality Changers
Cuando Naomi estaba en la escuela secundaria, unos amigos le presentaron a la familia el programa Reality Changers, que, como dijo Erick, “llevaba años haciendo un gran trabajo”.”
Revisar las solicitudes de admisión universitaria, las becas y la ayuda financiera en Reality Changers ayudó a Naomi (y Erick y Adriana) para desenvolverse en el proceso de admisión universitaria estadounidense. “Mis hijos tenían el deseo y la voluntad de ir a la universidad, pero no necesariamente los fondos ni los recursos”, dice Erick.
En mayo pasado, Naomi se graduó de la Universidad Estatal de San Diego, ¡convirtiéndose en la primera persona de la familia en obtener un título universitario en Estados Unidos! Se graduó en Arquitectura de Interiores y ahora trabaja para una empresa internacional de muebles, diseñando escaparates. Su éxito le abrió el camino a su hermano menor, Liam, quien se unió a Reality Changers en 2024. Está a punto de terminar su primer semestre en la Universidad Estatal de San Diego, donde estudia kinesiología.
Cómo Reality Changers marca la diferencia

Erick considera que el programa Reality Changers reafirmó los valores que él y Adriana inculcan en casa. Cree que Reality Changers ayuda a los estudiantes a comprometerse, a esforzarse y a perseguir una visión a largo plazo.
Además, Erick valora la orientación que brinda Reality Changers, especialmente en lo que respecta a becas y subvenciones. “La labor más importante de Reality Changers”, afirma, “es proporcionar esos recursos. Hacen posible que nuestros jóvenes alcancen sus metas y hagan realidad sus sueños”.”
Para padres tan dedicados como Erick y Adriana, Reality Changers llegó justo en el momento preciso. Les ofreció becas, apoyo con las solicitudes, tutorías y la seguridad de que sus hijos no estaban solos en el camino hacia la educación superior.
Devolviendo el favor
Hoy, Erick trabaja en el sector de los seguros médicos, ejerciendo por fin la profesión que obtuvo hace décadas. Ve reflejado su propio camino en el progreso de sus hijos y sabe que el esfuerzo que él y su esposa dedicaron ha dado sus frutos.
Ahora que han alcanzado sus metas, la familia siente la responsabilidad y la oportunidad de contribuir. Erick se enorgullece de conectar a las personas con seguros de salud y brindar asesoría financiera a las familias. Liam espera algún día abrir su propia clínica de fisioterapia y atender a atletas de su comunidad. La familia ha seguido involucrada con Reality Changers y siempre está dispuesta a colaborar como voluntaria.
Como dijo Erick: “Siempre estaremos agradecidos y debemos hacer todo lo posible para ayudar”.”
Puedes ayudar a más familias como la Posada-Lizaola a alcanzar sus metas. Haz una donación hoy para invertir en educación.